Desde que se ha hecho pública la intención del Ayuntamiento de Málaga de obligar a todas las bicicletas a circular por calzadas sin pacificar y con una red de carriles bici incompleta en la ciudad nos han llegado infinidad de opiniones.

En un principio, cuando se empezaron a implantar los #TimoCarril30, y Ruedas Redondas se postuló en contra, recibimos algunas opiniones a favor de este tipo de infraestructura. Algunas personas consideraban que con pintar un 30 en la calzada ya se estaba construyendo una infraestructura ciclista segura, válida para cualquier usuario, y que con un poco de concienciación hacia los conductores daríamos paso a una utopía de convivencia entre vehículos a motor de miles de kg de masa y las bicicletas.

Pero una vez superado el confinamiento, y el consiguiente aumento del tráfico desapareció la utopía. Acosar con un automóvil a una persona que circula en bici es muy sencillo. Esto ya ha pasado en Madrid y ahora se repite en Málaga, los usuarios de bici más vulnerables se ven expulsados, los deportistas siguen usando la bici, estando limitada la velocidad a 50km/h o a 30km/h. Lo grave es que el avance en los últimos años de la bicicleta urbana en Málaga está en riesgo por la falta de infraestructura segura.

Carril bici en Valencia

No se le puede pedir a alguien que va a hacer recados o al trabajo circular entre automóviles, intentando mantener el ritmo de estos, ya que como mínimo sudará y la bici dejará de ser un vehículo viable para esos desplazamientos. La bici como medio de transporte requiere replicar el modelo de Holanda, Bélgica, Alemania, Finlandia, Londres, París o Nueva York… copiar a Madrid sólo nos lleva al fracaso.

Correo de una “no socia” de Ruedas Redondas.

Mi nombre es Angelines de Lorenzo-Cáceres Laguno.

Me he decidido a escribirles porque me preocupa muchísimo la aprobación de la nueva ordenanza de movilidad que el Ayto. está a punto de sacar adelante, conociendo por la prensa que no se ha recogido casi ninguna alegación.
Es increíble cómo se da marcha atrás en algo tan fundamental como la apuesta por la movilidad sostenible.

Entiendo que la proliferación de vehículos eléctricos que se desplazan por las aceras es insostenible, pero esos vehículos con ayuda de motor son los que exclusivamente debieran usar los carriles 30, pues tienen capacidad de acelerar y desplazarse a una velocidad que no suponga un atasco y adelantamientos peligrosos.
Ni qué decir tiene ya la locura de no abordar a los menores de 18 años, no ya de 16 ó 14, y a los menores de 14 junto con los adultos que les acompañan.

Es responsabilidad de los padres el cuidado de sus hijos y dejarles circular por vías abiertas a la circulación es del todo temerario, sabiendo que casi nadie respeta los límites de velocidad, distancia de adelantamiento, ni distancia de seguridad, por no decir los semáforos, paso de peatones, etc.

Desde una edad muy temprana he inculcado en mis hijos el uso de la bicicleta, que usamos casi a diario en nuestros desplazamientos para la práctica de otros deportes, principalmente, y esta ordenanza cercena de manera implacable nuestra movilidad, así como la próxima independencia que iba a empezar a asumir mi hijo mayor en sus desplazamientos con la bicicleta. Es obligar a quienes ejercen la tutela de los menores a que no les hagan independientes, responsables y respetuosos con el medioambiente